Esto es lo que pasa desde que rellenas el formulario hasta que tienes el justificante de presentación guardado. Lo contamos entero porque casi todo ocurre sin que tú hagas nada, y conviene que sepas dónde están las personas.
Cómo funciona Salama Tax
Nos cuentas tu caso
Rellenas un formulario de dos minutos. Con eso sabemos qué modelos te tocan, con qué periodicidad y cuánto te va a costar. Sin llamada comercial.
Vas dejando los papeles en tu carpeta
Tienes tu propia carpeta en Google Drive. Cuando te llega una liquidación de Airbnb o Booking o una factura de gastos, la arrastras ahí tal cual, sin ordenar ni renombrar nada. Si lo prefieres, también puedes reenviarla por correo.
Nosotros leemos y calculamos
Los documentos se leen, se clasifican y se anotan solos. Los números los calcula el sistema y los revisa una persona. Esa es la parte que hace que el precio sea el que es.
Te enseñamos el borrador y presentamos
Antes de presentar te llega un correo con las cifras y de dónde sale cada una. Si estás conforme, presentamos y guardamos el justificante en tu carpeta.
Qué pasa por dentro cuando dejas un documento
Cada día el sistema mira qué hay de nuevo en tu carpeta y lo recoge. No tiene que adivinar de quién es: la carpeta es solo tuya. Si prefieres el correo, lo que reenvías a tu dirección de Salama Tax se identifica por cinco vías distintas: la dirección a la que escribes, tu número de cliente en el asunto, el código de tu licencia turística, tu remitente y, si nada de eso sirve, leyendo el propio documento. Entre por donde entre, cada papel acaba archivado en el año y el trimestre que toca.
Cada factura se lee y se anota en tu libro: emisor, NIF, número, fecha, base, tipo de IVA, cuota y concepto. De las liquidaciones de Airbnb o Booking se extrae además cada reserva con sus fechas, porque de ahí salen los días alquilados.
Al cierre del mes repasamos lo que ha entrado. Y si aparece un documento de un periodo que ya estaba calculado, el expediente se rehace con él antes de presentar. Lo que llegue con el trimestre ya presentado es otra cosa: puede exigir una declaración complementaria, que se presupuesta aparte.
El sistema lee y ordena. Los cálculos se hacen siempre igual y son comprobables paso a paso. Y antes de presentar, lo revisa una persona del despacho. Ninguna cifra que va a Hacienda sale de una estimación.
Qué pasa cuando algo no se entiende
Un documento borroso, un formato raro o un dato que no cuadra no se queda en un limbo: abre una incidencia que llega a una persona de nuestro equipo con el documento delante y lo que hay que hacer. Si lo que aparece es jurídico —un requerimiento, una inspección, una comunidad que quiere prohibir el alquiler— salta directamente al abogado.
Qué recibes tú
- Un correo cada mes con el enlace a tu carpeta y lo que hace falta. Si ese mes no ha habido nada, basta con responder «sin movimientos».
- Un borrador antes de cada presentación, con las cifras y de dónde sale cada una.
- El justificante, guardado en tu carpeta y mandado por correo.
- Al cerrar el trimestre, un expediente con un Excel, las facturas y los modelos presentados.
Y si un día te vas
Te llevas todo lo que hay en la carpeta. La tienes abierta desde el primer día en Google Drive, compartida contigo: puedes descargar o copiar cualquier documento cuando quieras, y no es un programa nuestro del que no se pueda sacar nada.
Tu carpeta: los papeles, cuando te lleguen
Al darte de alta te abrimos una carpeta de Google Drive que es solo para ti. El enlace va en el correo de bienvenida y vuelve a ir en el correo de cada mes. Dentro hay una subcarpeta para subir documentos: cuando te llega la liquidación de la plataforma, una factura de gastos o un papel de Hacienda, arrastras el PDF o la foto y ya está. No hay que ordenar nada ni cambiarle el nombre a nada.
Para usar la carpeta hace falta una cuenta de Google. Si no la tienes, o te apañas mejor con el correo, reenvía los documentos a tu dirección de Salama Tax: llegan al mismo sitio. Y si somos nosotros quienes pedimos otra copia porque la primera no se lee, eso es cosa nuestra.
| Situación | Qué pasa |
|---|---|
| Vas subiendo los documentos a tu carpeta cuando te llegan | Se recogen cada día y se contabilizan |
| Prefieres reenviarlos por correo | Vale igual: acaban archivados en tu carpeta |
| Un mes no has tenido ni ingresos ni gastos | Respondes «sin movimientos» al correo mensual y queda anotado |
| Aparece una factura de un periodo ya calculado, pero sin presentar | El expediente se rehace con ella antes de presentar |
| Aparece algo con el trimestre ya presentado | Puede hacer falta una declaración complementaria, que se presupuesta aparte |
| Te pedimos una copia legible | No cuenta: el error de lectura es nuestro problema |
Cuando el caso no es recurrente: Beckham, herencias, regularizaciones
Una parte creciente de lo que llevamos no es un trimestre que se repite, sino un expediente con principio y final: una solicitud del régimen de impatriados, una herencia con bienes en dos países, la venta de unas acciones concedidas por una empresa extranjera o tres años de modelo 210 sin presentar. Ahí el recorrido cambia, y conviene saber cómo:
- Lectura del expediente. Nos mandas lo que tengas (contratos, planes de acciones, escrituras, cartas de Hacienda) y un abogado lo lee entero antes de decir nada. No damos una respuesta de formulario a un caso que no lo es.
- Presupuesto cerrado y por escrito. Con lo leído te decimos qué hay que presentar, qué riesgos vemos y cuánto cuesta. Si falta un dato que cambia el precio, lo decimos antes de empezar.
- Coordinación con el otro país. Si hay un asesor en tu país de origen, lo nombras tú y nos coordinamos con él: le damos las cifras españolas y recibimos las suyas. No opinamos sobre Derecho extranjero ni tenemos una red propia de asesores fuera.
- Borrador y conformidad. Nada se presenta sin que veas el borrador y des tu conformidad por escrito. Lo que se presenta ante Hacienda en un caso complejo lo revisa siempre el abogado.
- Pago del impuesto. Te explicamos las formas de pagar la cuota: domiciliación, pago con un número de referencia completo (NRC) desde tu banco, o transferencia a la cuenta de provisión de fondos del despacho para que la ingresemos nosotros, identificada con tu referencia de cliente.
Lo que no hacemos nunca. No garantizamos un resultado: te advertimos de cada riesgo que vemos, con la norma que lo sostiene, y la decisión es tuya. Tampoco usamos tu certificado digital ni el de nadie para presentar: presentamos como colaboradores sociales y con tu autorización.
Cuánto tarda cada cosa
Los plazos dependen sobre todo de lo rápido que llegue la documentación. Como orientación:
| Tipo de trabajo | Del papel completo al borrador | Qué lo alarga |
|---|---|---|
| Trimestre de una vivienda turística o de un autónomo | Dentro del plazo del modelo, sin apuros de última hora si has ido dejando los documentos en tu carpeta | Liquidaciones de plataforma incompletas |
| Modelo 210 anual de un no residente | Unos días | El certificado de residencia del otro país |
| Solicitud del régimen Beckham (modelo 149) | Una a dos semanas | El certificado de la empresa y la fecha de alta en la Seguridad Social |
| Herencia o donación internacional | Depende del notario y del otro país | Traducciones, apostillas y valoraciones |
| Regularización de varios ejercicios | Una a tres semanas | Reconstruir años sin papeles |
Un ejemplo corriente: una ingeniera que llega a Madrid con contrato desde el 1 de marzo tiene seis meses desde su alta en la Seguridad Social para pedir el régimen de impatriados con el modelo 149. Si nos escribe en abril, hay margen de sobra; si nos escribe en la última semana de agosto, se puede hacer, pero cualquier papel que falte pone en riesgo el plazo, y ese plazo no se amplía. Lo contamos en la página del régimen Beckham.
Si tu caso cambia a mitad de año
Las situaciones se mueven: se compra una segunda vivienda, se deja de alquilar, se cambia de país o aparece una herencia. No hace falta empezar de cero ni abrir otro expediente. Nos lo dices por el mismo correo y ajustamos lo que toque: el alta de un inmueble nuevo en el modelo 210, el paso de un trimestre exento a uno con IVA, o el año en que dejas de ser no residente y tu piso pasa del 210 al IRPF. El precio se recalcula desde el periodo en que cambia la situación, no con efectos retroactivos, y te lo decimos antes de aplicarlo. Si lo que aparece es un asunto puntual (una venta, una herencia, una carta de Hacienda), se presupuesta aparte y lo verás por escrito antes de que empecemos.
Cómo se cobra
Las líneas recurrentes tienen una cuota por periodo y los trabajos puntuales, un precio cerrado por proyecto; los tienes todos en precios. Facturamos desde Salama Legal SLP, con factura por cada cobro y sin domiciliaciones: pagas cuando recibes la factura. Si un trabajo resulta más grande de lo previsto porque aparece algo nuevo, te lo decimos antes de hacerlo, nunca después.