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Sobre nosotros

Jacob Salama Chocrón

Quién está detrás

Jacob Salama Chocrón

Abogado del Ilustre Colegio de Abogados de Málaga, colegiado n.º 11.294, y colaborador social registrado ante la Agencia Tributaria. Dirijo Salama Legal SLP, el despacho del que Salama Tax es una marca.

Llevo años con una consulta que se repite: gente que hace las cosas bien y aun así acaba pagando de más, casi siempre por un plazo que nadie le avisó o por un modelo que nadie le dijo que existía. Salama Tax nació de ahí.

Un despacho pequeño de abogados fiscalistas, con una idea sencilla: que lo recurrente deje de ser un problema tuyo, y que cuando aparezca algo que no es rutina lo mire un abogado.

Coge hueco en el calendario

Treinta minutos por videollamada con Jacob, sin coste y sin compromiso. Si tu caso no entra en un formulario, o simplemente prefieres contarlo en voz alta, este es el sitio.

¿No se carga el calendario? Ábrelo en una pestaña nueva.

Por qué esto no es una gestoría

Una gestoría rellena casillas. Toma los números que le das y los pone donde van, y eso funciona perfectamente mientras nada cruce una frontera ni salga de lo previsible. El problema aparece cuando sí lo hace.

Entonces la pregunta deja de ser dónde va el número y pasa a ser cuál es el número: qué país grava, bajo qué artículo del convenio, en qué ejercicio, a qué tipo y qué tienes que poder probar tres años después si alguien pregunta. Eso es una cuestión jurídica, no de entrada de datos, y por eso lo lleva un abogado.

Lo recurrente, por rutina

Los modelos de cada trimestre, los plazos y los papeles. Precio fijo, sin horas y sin que tengas que acordarte de nada.

Lo que no es rutina, por criterio

Una carta de Hacienda, una herencia con bienes fuera, un plan de acciones en inglés. Eso se lee, se razona y se escribe.

Y siempre, la advertencia por delante

Preferimos decirte antes lo que puede salir mal que explicártelo después. Lo discutible se dice que es discutible.

Cómo trabajamos

Se lee lo que hay que leer

No trabajamos sobre resúmenes. Si hay un contrato, se lee entero; si hay una carta de Hacienda, se lee con su fecha de notificación y su alcance; si hay un plan de acciones de cuarenta páginas en inglés, se lee cláusula por cláusula. Es lento y no se puede automatizar, y por eso la parte mecánica sí la automatizamos: para que quede tiempo para esto.

Se cita lo que vincula, y solo lo que vincula

Las consultas vinculantes de la Dirección General de Tributos vinculan a la Administración tributaria, por el artículo 89 de la Ley General Tributaria. Los criterios del Tribunal Económico-Administrativo Central calificados como doctrina también la vinculan, por el artículo 239.8. Lo demás sirve para orientarse, pero no se presenta como si vinculara.

Se advierte, no se promete

Hay cuestiones claras, cuestiones defendibles y cuestiones discutibles. Las tres se dicen por su nombre, y cuando una posición es razonable pero la Administración puede discutirla, se explica qué pasa si la discute. Nunca vas a leer en un informe nuestro que algo está garantizado.

Antes de presentar, ves las cifras

Es la regla que no rompemos. Ninguna declaración sale de aquí sin que hayas visto antes los números y hayas tenido tiempo de decir que algo no cuadra.

Cómo está montado el despacho

Somos pocos y trabajamos en remoto desde Melilla, con clientes repartidos por toda España y por bastantes países. La máquina hace el trabajo pesado —leer documentos, clasificar, calcular, avisar de los plazos— y las personas hacen lo que no se puede delegar: decidir, revisar y responder.

Escribimos en español, inglés y francés, porque buena parte de quien nos escribe no vive aquí: propietarios extranjeros con un piso en la costa, autónomos españoles con clientes en otros países, jubilados que se fueron y siguen teniendo cosas aquí, y gente que acaba de llegar con un contrato internacional debajo del brazo.

Lo que no hacemos

  • No trabajamos con sociedades. Esto es para personas físicas: ni Impuesto sobre Sociedades, ni cuentas anuales, ni contabilidad mercantil.
  • No asesoramos sobre Derecho extranjero. Leemos un contrato extranjero para entender qué derechos te da, pero la fiscalidad de otro país la lleva un profesional de allí, y nos coordinamos con él.
  • No vendemos software. No vas a tener que subir facturas una a una a ninguna plataforma.
  • No cobramos por hora. Precio cerrado y por escrito antes de empezar.

Qué pasa desde que nos escribes

Nadie contrata a ciegas, así que esto es lo que ocurre, en orden, y lo que cuesta cada paso.

  1. Nos cuentas tu caso Por el formulario de tu línea, que pregunta lo que importa en tu situación y nada más, o por correo si prefieres escribirlo tú. No pedimos el correo hasta el final del formulario, y no hay llamadas comerciales después.
  2. Te contestamos en menos de 24 horas laborables Con tu mapa de obligaciones —qué modelos te tocan y con qué plazos— y el precio cerrado. Si tu caso tiene un plazo corriendo, eso va lo primero. Y si vemos que no tiene recorrido, te lo decimos y ahí se acaba: no cobramos por descubrirlo.
  3. Hoja de encargo Por escrito, con el alcance detallado y el precio. Hasta que no está firmada no hay relación profesional, y rellenar un formulario no la crea.
  4. Abrimos tu carpeta En Drive, organizada por año, trimestre e impuesto, y compartida contigo desde el primer día. Puedes ir subiendo cosas según lleguen en lugar de guardarlo todo hasta el final.
  5. Trabajamos y te enseñamos los números Antes de presentar nada. Si algo no cuadra, se pregunta antes, no después.

Los papeles, según llegan

No te pedimos que guardes nada hasta el final del trimestre. Cuando te llega una factura o una liquidación, la dejas en tu carpeta y te olvidas. El sistema recoge cada día lo nuevo, lo lee y lo anota, y al cierre del mes repasamos lo que ha entrado. ¿Te apañas mejor con el correo? También vale: reenvías el documento a tu dirección de Salama Tax y acaba en el mismo sitio.

Si algo aparece cuando el periodo ya estaba calculado, el expediente se rehace con ello antes de presentar. Lo que se presupuesta aparte es lo que llega con el trimestre ya presentado, porque puede exigir una declaración complementaria. Y cuando los que pedimos algo somos nosotros (un escaneo ilegible, un formato que no podemos leer, una factura sin NIF), eso es trabajo nuestro y va incluido.

Qué automatizamos y qué no

Automatizamos lo que es mecánico y se equivoca por cansancio: leer facturas, clasificarlas, contar noches, prorratear gastos por días, cuadrar libros contra declaraciones, vigilar plazos y avisar antes de que venzan. Todo eso lo hace una máquina, y lo hace mejor que una persona a las siete de la tarde de un 18 de octubre.

No automatizamos lo que exige criterio. Un contrato en inglés, una carta de Hacienda, una herencia con bienes en dos países o un plan de acciones de cuarenta páginas se leen enteros, y los lee un abogado. Es lento y no se puede delegar en una plantilla, y es precisamente para eso para lo que queremos el tiempo que ahorramos en lo otro.

Y una cosa que no hacemos nunca

Presentar sin enseñarte antes los números. No porque lo exija ninguna norma, sino porque el que responde ante Hacienda eres tú, y firmar algo que no has visto no es una forma razonable de trabajar.

Cuándo conviene que hablemos por teléfono

Casi nunca hace falta, y lo decimos en serio: el noventa por ciento de lo que hacemos se resuelve mejor por escrito, porque queda constancia de lo que se preguntó y de lo que se contestó. Pero hay tres situaciones en las que media hora de conversación ahorra semanas.

  • Antes de firmar algo. Una compraventa, una escritura de donación, un contrato de trabajo internacional. Después de firmar, las opciones se reducen mucho.
  • Cuando hay que elegir entre dos caminos y ninguno es obviamente mejor: autónomo o sociedad, ejercer ahora o esperar, donar en vida o dejarlo en herencia.
  • Cuando acaba de llegar una carta y no sabes si es grave. Eso lo leemos el mismo día y te decimos qué es, sin coste.

Para esas tres cosas tienes el calendario arriba, y la primera conversación no cuesta nada.

Datos del despacho

MarcaSalama Tax
TitularSalama Legal SLP · NIF B25943473
DomicilioC/ General Marina 14, 2.º izq., 52001 Melilla
Dirección letradaJacob Salama Chocrón · Ilustre Colegio de Abogados de Málaga, colegiado n.º 11.294
IdiomasEspañol, inglés y francés

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