Cómo se combinan en la práctica
Los ejemplos que más repetimos, porque son los que más llegan:
- Vivienda turística + no residente. Un propietario francés con un apartamento en la costa que alquila por Airbnb. Le tocan el 210 de arrendamiento, el de imputación por los días vacíos y el asunto de las comisiones de la plataforma.
- Autónomo + autónomo internacional. Una consultora en Madrid con la mitad de su facturación en Alemania. Modelos 130 y 303, más el 349 y el alta en el ROI.
- Beckham + patrimonio. Un directivo desplazado que tributa por el artículo 93 y que en Patrimonio declara solo por lo que tiene en España, por obligación real.
- Autónomo + 720. Un programador con cuentas en una fintech extranjera y acciones en un bróker de fuera. Si pasa de 50.000 € en alguno de los bloques, aparece el 720.
- Pensionista en el extranjero + no residente. Cobra pensión española, vive en Portugal y mantiene el piso de toda la vida alquilado. Dos frentes a la vez.
Una cuota, no una suma de servicios
Cuando encajas en varias líneas no pagas varias cuotas. La tarifa se calcula una sola vez sobre tu caso completo: por viviendas y cotitulares si eres propietario, por volumen de facturas si eres autónomo. Las obligaciones adicionales —el 720, el 714, el 151— entran en esa misma cuota si eres cliente.
Lo que se presupuesta aparte es siempre lo mismo: lo que ocurre una sola vez. Regularizar años anteriores, contestar un requerimiento, preparar un informe de planificación o un dictamen sobre si encajas en un régimen.
Qué no llevamos, dicho claro
No trabajamos con sociedades: ni Impuesto sobre Sociedades, ni cuentas anuales, ni contabilidad mercantil. No llevamos actividades de venta de productos físicos, con su almacén, sus aduanas y su ventanilla única. No hacemos nóminas. Y no emitimos tus facturas de venta ni conciliamos tu banco.
Decirlo por delante ahorra tiempo a todos. Si tu caso está fuera, te lo decimos en la primera respuesta y te orientamos hacia quien sí lo haga.
Por dónde empezar
Por el formulario. Hace las preguntas que determinan tu situación —dónde resides, qué tienes, si prestas servicios hoteleros, si facturas fuera, si tienes bienes en el extranjero— y devuelve el mapa de tus obligaciones con la cuota que te correspondería. Tarda dos minutos, no pide documentación y no te compromete a nada.