Alquilado o a tu disposición
Modelo 210 para residentes en Suecia
Los suecos usan la casa de España justo cuando los españoles no la quieren: de noviembre a marzo, con la luz que falta en Estocolmo. Y la alquilan en julio y agosto, cuando la demanda local se dispara. Es un calendario perfecto para el bolsillo, y con un par de trampas para el modelo 210.
La Costa del Sol en sueco
Pocas comunidades extranjeras tienen una presencia tan antigua en la Costa del Sol como la sueca. Fuengirola, Marbella, Nerja y Torremolinos tienen colegios, iglesias y asociaciones suecas; más al este, Torrevieja, y en Canarias, el sur de Gran Canaria. Muchos propietarios son jubilados que pasan aquí el invierno; otros son familias que heredaron el piso de los abuelos.
Una particularidad frecuente es la titularidad. Muchas parejas suecas no están casadas, y compran juntas en porcentajes que reflejan lo que puso cada uno: 60 y 40, 70 y 30. En España esos porcentajes de la escritura mandan en el modelo 210, aunque el dinero del alquiler entre en una sola cuenta.
Fuengirola, 2026: verano alquilado, invierno propio
Erik y Anna, pareja sin casar residente en Uppsala, compraron un apartamento en Fuengirola por 260.000 €, él con el 60 % y ella con el 40 %. La construcción es el 60 % del precio, 156.000 €. En 2026 lo usan de enero a marzo y en diciembre, y lo alquilan en julio y agosto, 62 noches, por 9.000 €. Una empresa local se ocupa de las llaves y la limpieza por 1.350 €.
Qué gastos se reparten por días
Los gastos generales anuales son IBI 520 €, comunidad 960 €, seguro 230 €, suministros 1.450 € y amortización 4.680 €. Total, 7.840 €. De ellos, la parte que corresponde a los 62 días alquilados es 1.331,73 €. Los 1.350 € de la empresa de llaves y limpieza se deducen íntegros, porque sin alquiler no existirían.
Cada uno, su porcentaje
| Concepto | Total del piso | Erik (60 %) | Anna (40 %) |
|---|---|---|---|
| Ingresos | 9.000,00 € | 5.400,00 € | 3.600,00 € |
| Gastos deducibles | 2.681,73 € | 1.609,04 € | 1.072,69 € |
| Rendimiento neto | 6.318,27 € | 3.790,96 € | 2.527,31 € |
| 210 de alquiler (19 %) | 1.200,47 € | 720,28 € | 480,19 € |
| Renta imputada (125.000 × 1,1 % × 303/365) | 1.141,44 € | 684,86 € | 456,58 € |
| 210 de imputación (19 %) | 216,87 € | 130,12 € | 86,75 € |
Cuatro declaraciones, dos por cabeza, y 1.417,34 € en total para el año. El valor catastral, 125.000 €, se revisó dentro de los diez periodos anteriores; por eso la imputación va al 1,1 % y no al 2 %. Puedes cambiar noches y porcentajes en la calculadora del 210.
Fíjate en cómo pesa el calendario: con solo 62 días alquilados, apenas un 17 % de los gastos generales se deduce, y el resto del año, incluido el invierno en que la casa está llena de vida, tributa por imputación. Si algún año decidís alquilar también en primavera u otoño, la proporción sube y la imputación baja a la vez.
En casas donde los dueños pasan el invierno, el grueso del consumo de electricidad y agua se produce cuando están ellos. Aun así, hay quien carga en el 210 de alquiler toda la factura de luz del año, o quien se inventa un reparto «por consumo». La regla española es el reparto por días alquilados sobre el total del año, y en una comprobación se aplica tal cual. Y el otro error típico de este perfil: repartir al 50 % lo que la escritura dice 60 y 40. Es fácil de hacer y fácil de detectar, porque Hacienda tiene la escritura.
Cuándo se presenta cada cosa
A partir de las rentas de 2026, la Orden HAC/623/2026 fija este calendario: el 210 de alquiler, que agrupa todo el año, del 1 al 20 de abril del año siguiente, con el 15 de abril como límite si se domicilia el pago; el 210 de imputación, del 1 de abril al 31 de diciembre del año siguiente, o hasta el 23 de diciembre si se domicilia. Hasta 2025 el alquiler se presentaba en enero; si tenías la costumbre, cambia la fecha en tu agenda.
El certificado del Skatteverket y los días en España
El 19 % y la deducción de gastos exigen acreditar que resides en Suecia. Lo hace un certificado de residencia fiscal del Skatteverket, que en España se admite durante un año desde su expedición: uno para Erik y otro para Anna. La página del certificado de residencia explica cómo lo usamos.
Pero el certificado no lo resuelve todo. Un jubilado sueco que pasa en Fuengirola de octubre a abril se acerca mucho a los 183 días que pueden convertirle en residente fiscal en España. Si los supera, el 210 deja de ser su impuesto y entra el IRPF por sus rentas mundiales, pensión sueca incluida. Contar los días con billetes y extractos es la mejor inversión de tiempo que puede hacer este perfil; la guía sobre el conflicto de doble residencia explica qué pasa cuando dos países te consideran residente.
España y Suecia tienen un convenio para evitar la doble imposición. En términos generales, el país donde está el inmueble puede gravar sus rentas, y el de residencia elimina la doble imposición por el método que el convenio establezca. Qué método aplica Suecia a tu caso y cómo se declara allí es algo que hay que leer en el convenio vigente y comentar con tu asesor sueco; no opinamos sobre Derecho fiscal sueco. Le entregamos, eso sí, las cifras españolas completas y justificadas.
Si quieres que te lo llevemos, en inglés o en español, empieza por el formulario para no residentes.
Una cuenta común, dos declaraciones
En la práctica, el alquiler de Erik y Anna entra en una cuenta conjunta y los gastos salen de la misma cuenta, o de la de quien tenga el recibo domiciliado. Para Hacienda eso es indiferente: cada uno declara su porcentaje de ingresos y su porcentaje de gastos según la escritura, pague quien pague. Si Erik abona el seguro entero desde su cuenta, sigue deduciéndose el 60 % en su 210 y el 40 % en el de Anna.
Lo que sí tiene consecuencias es cambiar los porcentajes. Si Anna compra a Erik un 10 % para quedar al 50 %, o si él le cede una parte sin precio, eso es una transmisión en España, con sus propios impuestos: una compraventa o una donación, según el caso, y para quien transmite, una posible ganancia patrimonial. No basta con declarar 50/50 a partir de ese año; hay que pasar por el notario y hacerlo constar en el Registro. Lo mismo sucede cuando una pareja se separa y uno se queda con la parte del otro.
Por último, si la pareja no está casada, conviene que cada uno sepa qué pasaría con su parte si fallece. Esa respuesta depende de la ley que regule la sucesión y del testamento, y es mejor tenerla antes que buscarla después. La página de sucesiones y donaciones es un buen punto de partida.
Del piso de los abuelos a la venta
Cuando el apartamento pasa a los hijos por herencia, en España se paga el impuesto sobre sucesiones por estar el inmueble aquí, y los herederos no residentes pueden aplicar la normativa de la comunidad autónoma, que en Andalucía es favorable para hijos y cónyuges. Desde ese momento cada heredero presenta sus propios 210 por su parte. Hay más en sucesiones y donaciones.
Si lo que toca es vender, el comprador retiene el 3 % del precio y lo ingresa con el modelo 211 en un mes, y cada vendedor presenta su 210 de ganancia en los tres meses siguientes al fin de ese mes, al 19 %, según su porcentaje. En el caso de Erik y Anna, él declararía el 60 % de la ganancia y ella el 40 %, y cada uno pediría la devolución del exceso retenido sobre su parte. Lo tienes en vender siendo no residente; y para otras obligaciones de quien vive fuera, en no residentes.