En Badajoz la frontera está a un cuarto de hora, y eso convierte en rutina diaria algo que en el resto del país es una excepción: facturar a Portugal. Operar con otro Estado miembro tiene reglas propias, y casi todos los sustos que vemos vienen de darlas por sabidas.
Vender a Portugal no es exportar
La confusión empieza por el vocabulario. Exportar es sacar la mercancía fuera de la Unión Europea; vender a Elvas, Évora o Lisboa es una entrega intracomunitaria, y se rige por otras reglas y otros papeles. En una entrega intracomunitaria de bienes a un empresario portugués, la operación queda exenta en España y el impuesto lo liquida el cliente en destino, pero esa exención no es automática: depende de que se cumplan y se puedan probar sus requisitos.
Los dos que fallan siempre son el transporte y el número de operador. Hay que poder acreditar que la mercancía salió de España —carta de porte, albarán firmado, documento del transportista— y que el comprador tenía un NIF-IVA válido en el momento de la operación. Sin eso, la Administración puede entender que la entrega estaba sujeta aquí y reclamar la cuota, con el agravante de que el cliente ya no te la va a pagar.
El ROI, la casilla 582 y el VIES
Para operar así hay que estar dado de alta en el Registro de Operadores Intracomunitarios, que se solicita en el modelo 036 marcando la casilla 582. Conviene saber dos cosas. La primera, que el alta no es inmediata ni automática: la Administración comprueba antes, y puede pedir documentación sobre la actividad o denegarla. La segunda, que el modelo 037 simplificado ya no existe: quedó suprimido por la Orden HAC/1526/2024, con efectos desde el 3 de febrero de 2025, de modo que todo pasa por el 036.
Estar en el ROI significa aparecer en el VIES, el censo europeo donde se consulta la validez de los números. Y aquí va la costumbre que salva expedientes: validar el NIF-IVA del cliente cada vez, no la primera vez, y guardar el resultado de la consulta con su fecha. Los números se dan de baja, las empresas cierran, y la exención se defiende con la prueba de aquel día, no con el recuerdo.
Las operaciones intracomunitarias se declaran además en el modelo 349, y su información se cruza con la que presenta tu cliente portugués en su país. Cuando los importes no coinciden, salta el cruce y llega la carta. No suele ser fraude: suele ser una factura contabilizada en un trimestre y declarada en otro, o un abono que se olvidó. Se arregla, pero cuesta menos cuadrarlo antes. Lo llevamos en autónomos internacionales.
Servicios, que van por otro lado
Si lo que cruza la frontera no es mercancía sino un servicio —una reparación, un proyecto, una asesoría, una campaña— la regla cambia. Entre empresarios, el servicio se localiza por lo general donde está establecido el destinatario, así que factura sin IVA español y el cliente portugués aplica la inversión del sujeto pasivo. Ese servicio también va al 349.
Con particulares portugueses la lógica se invierte y hay reglas específicas según el tipo de servicio. Y con quien no tiene NIF-IVA, por mucho que sea una empresa, no hay exención que valga: se factura con IVA español. Está en la comparativa facturar dentro o fuera de la UE.
Quién nos escribe desde Badajoz
| Quién | Dónde se le complica |
|---|---|
| Distribuidor que vende a mayoristas portugueses | Prueba del transporte y validación del NIF-IVA antes de emitir la factura |
| Profesional que presta servicios al otro lado | Localización del servicio, inversión del sujeto pasivo y modelo 349 |
| Taller o empresa que compra material en Portugal | Adquisiciones intracomunitarias, que se autoliquidan aquí aunque no se pague IVA al proveedor |
| Trabajador residente en España con empleo en Portugal | Residencia fiscal, convenio y certificado para evitar la doble imposición |
| Propietario portugués con casa en la provincia | Modelo 210, por inmueble y por titular |
Cómo trabajamos con clientes de Badajoz
En remoto y con el foco donde está el riesgo. En un cliente de Badajoz lo primero que revisamos no es la contabilidad: es el ROI, el histórico de validaciones del VIES y si el 349 cuadra con los 303 de los últimos ejercicios abiertos, que son cuatro por la prescripción. Si algo no encaja, se ordena antes de que lo encuentre el cruce, porque regularizar voluntariamente tiene un coste conocido y esperar la carta no.
Trabajamos en español, inglés y francés, y si el asunto exige contar con un asesor portugués, te lo decimos claro y nos coordinamos con el que tú nombres: no vendemos una red que no tenemos.
Vivir en Badajoz y cobrar la nómina en Portugal
Es el caso del trabajador que cruza la raya cada mañana: casa, familia y vida en Badajoz, contrato con una empresa de Elvas o de Campo Maior. Sigue siendo residente fiscal en España, así que declara aquí su renta mundial, nómina portuguesa incluida. Portugal grava también ese salario, porque el trabajo se presta allí. La doble imposición se corrige en la declaración española: se descuenta lo pagado en Portugal, con un límite, que es la parte de la cuota española que corresponde a esa nómina.
| Paso | Cifras de ejemplo |
|---|---|
| Salario bruto en Portugal | 32.000 € |
| Impuesto portugués que consta en el certificado del empleador | 6.500 € (dato supuesto) |
| Parte de la cuota española que corresponde a ese salario | 6.400 €, suponiendo un tipo medio del 20 % |
| Deducción por doble imposición internacional | 6.400 €: la menor de las dos cifras |
| Lo que queda sin compensar | 100 €, que en España no se recupera |
El tipo medio es un supuesto: el real sale de tu declaración entera y de la escala que se aplique ese año. Lo que sí es fijo es el mecanismo, y una consecuencia que pilla a mucha gente: como el empleador portugués no está obligado a practicar retenciones españolas, el umbral para no tener que declarar baja a 15.876 €. Con una nómina portuguesa normal, hay que presentar la renta aquí, aunque allí ya te hayan retenido. Existe además la exención por trabajos realizados en el extranjero, y su encaje en quien vuelve a dormir a Badajoz cada noche se estudia requisito a requisito, no se presume.
La Seguridad Social va por otro carril: por la norma europea de coordinación, quien trabaja solo en Portugal cotiza, por regla general, en Portugal, aunque viva en Badajoz. Si además tienes una actividad por cuenta propia en España, la regla cambia y conviene mirarlo antes de darte de alta.
El año fiscal del transfronterizo de Badajoz
| Cuándo | Qué hay que tener o presentar |
|---|---|
| Enero y febrero | El certificado anual de rendimientos e impuesto retenido que emite el empleador portugués |
| Cuando lo pida la empresa | Certificado de residencia fiscal en España, para que allí te apliquen el convenio; se pide en la sede electrónica, como explica el certificado de residencia fiscal |
| 1 de enero a 31 de marzo | Modelo 720 si tus cuentas en Portugal superan los 50.000 € |
| Abril a junio | Renta española con la nómina portuguesa y la deducción por doble imposición |
| Lo que toque en Portugal | Lo lleva tu asesor portugués; nosotros nos coordinamos con él en lo que cruce |
Lo que casi nadie pregunta en Badajoz: la cuenta portuguesa en la que te pagan cuenta para el modelo 720. Si su saldo a 31 de diciembre, o el saldo medio del último trimestre, supera los 50.000 € —sumada a otras cuentas en el extranjero—, hay que declararla entre enero y marzo. Una vez presentada, no se repite cada año salvo que ese bloque suba más de 20.000 € o dejes de ser titular de alguna cuenta. Con años de ahorro acumulado en Portugal, es fácil haber cruzado la cifra sin darse cuenta. Si ya te ha pasado, empieza por contarnos qué tienes fuera.