En Asturias hay una cosa que casi nadie tiene presente: la mitad larga de tu IRPF no la decide el Estado, la decide la comunidad. Y en una ciudad con tanto peso de pensiones y de empleo público, eso se nota en la cuota.
La parte autonómica del IRPF
El IRPF es un impuesto compartido. Sobre la base liquidable general se aplican dos escalas: la estatal y la autonómica, y cada comunidad aprueba la suya, con sus tramos y sus tipos. La comunidad que se te aplica no la eliges: es aquella en la que has tenido tu residencia habitual durante el ejercicio, con las reglas de permanencia y de vinculación que fija la ley de cesión de tributos.
Lo mismo pasa con el mínimo personal y familiar, que las comunidades pueden modificar, y con las deducciones. No te vamos a dar aquí ni un tipo ni un importe: son datos que cambian de un ejercicio a otro y lo que vale es la norma en vigor del año que declaras. Lo que sí conviene saber es que existen y que se pierden por no mirarlas.
Las deducciones que se quedan sin aplicar
Asturias tiene deducciones autonómicas propias, y la mayoría no las aplica el borrador solo: hay que consignarlas, y algunas exigen justificar el requisito. Suelen girar en torno a circunstancias personales y familiares, al alquiler de vivienda, al medio rural y a determinadas inversiones. Cada una tiene su límite de renta y su documentación.
El borrador trae lo que la Administración sabe de ti: nóminas, pensiones, intereses. No trae lo que solo tú sabes, que es justamente donde están las deducciones. Confirmarlo sin mirar es la forma más silenciosa de pagar de más, y se corrige pidiendo la rectificación de la autoliquidación, con cuatro años de plazo.
La pensión, la retención y el segundo pagador
Una pensión es rendimiento del trabajo y su pagador retiene según la situación personal que le hayas comunicado. Si ese dato está desactualizado —un cambio familiar, una discapacidad reconocida, una segunda pensión— la retención no se ajusta sola.
Y hay una regla que sorprende cada año: cuando existe más de un pagador, el umbral a partir del cual hay obligación de declarar baja, y baja bastante. Quien cobra dos pensiones, o una pensión y un complemento de otra entidad, puede quedar obligado a declarar sin haberlo estado nunca antes, y le sale a pagar porque cada pagador retuvo mirando solo lo suyo. No es un error de nadie: es cómo funciona el sistema.
Herencias en Asturias
El Impuesto sobre Sucesiones está cedido, y Asturias tiene su propia escala y sus propias reducciones, con tratamiento distinto según el grupo de parentesco. Los importes se revisan, así que se comprueba la norma vigente a la fecha del fallecimiento, que es la que manda. El plazo son seis meses desde el fallecimiento, prorrogables si se solicita dentro de los cinco primeros, y la base se determina tomando como referencia el valor que fija la normativa para cada inmueble, no lo que a la familia le parezca. Está en herencias y donaciones.
Quién nos escribe desde Oviedo
| Quién | Qué acaba revisándose |
|---|---|
| Jubilado con dos pagadores | Si está obligado a declarar y por qué le sale a pagar |
| Familia que nunca ha mirado las deducciones autonómicas | Cuáles caben y si se pueden recuperar ejercicios anteriores |
| Empleado público con una actividad por su cuenta | Alta censal, compatibilidad y pagos fraccionados |
| Herederos de un piso en la ciudad | Norma autonómica a la fecha del fallecimiento y plazo de seis meses |
| Quien se muda a otra comunidad a mitad de año | Qué escala autonómica se le aplica ese ejercicio |
Cómo trabajamos con clientes de Oviedo
Mirando la declaración antes de presentarla y no después. En la mayoría de los casos de aquí no hay un problema grande: hay tres o cuatro casillas que nadie ha revisado nunca y que llevan años repitiéndose igual.
Cuando sale que se ha pagado de más en ejercicios anteriores, se puede pedir la rectificación dentro del plazo de prescripción de cuatro años. Te decimos con franqueza si merece la pena por el importe o si el trabajo cuesta más que lo que se recupera.
Un empleado público de Oviedo que firma peritajes por su cuenta
Un ingeniero de la administración autonómica, con una nómina de 32.000 €, obtiene la compatibilidad y empieza a hacer informes periciales para aseguradoras y despachos. Se da de alta en Hacienda y en el régimen de autónomos, con tarifa plana. Su primer año en la actividad:
| Concepto | Importe |
|---|---|
| Honorarios facturados | 9.000 € |
| IVA repercutido (21 %), que se ingresa por el 303 | 1.890 € |
| Retención de sus clientes, al 7 % por ser el año de inicio | 630 € |
| Cuota de autónomos con tarifa plana (86 € × 12) | −1.032 € |
| Colegio profesional y seguro de responsabilidad civil | −468 € |
| Rendimiento neto de la actividad | 7.500 € |
Esos 7.500 € se suman a la nómina y tributan al tipo marginal de quien ya gana 32.000 €, con la escala estatal y la asturiana, que está muy por encima del 7 % retenido. Resultado: en junio la renta sale a pagar, cuando llevaba años saliendo a devolver. No hay error de nadie; el pagador de la nómina no sabe nada de los peritajes y los clientes retienen el mínimo. Cómo encajan las dos cosas está en nómina y autónomo a la vez.
El calendario del ovetense con nómina y actividad
| Cuándo | Qué |
|---|---|
| Antes de la primera factura | Compatibilidad reconocida, alta censal y alta en autónomos |
| Del 1 al 20 de abril, julio y octubre; hasta el 30 de enero el cuarto | 303 con el IVA de los peritajes; el 130 no, mientras al menos el 70 % de los ingresos lleve retención |
| Enero | Resumen anual del IVA |
| De abril a finales de junio | Una sola renta con la nómina y la actividad |
Hay además un problema de tesorería propio de los peritajes: el IVA se devenga cuando se presta el servicio, no cuando se cobra, y un informe para un procedimiento o para una aseguradora puede tardar meses en pagarse. Mientras tanto, el IVA de esa factura ya se ha ingresado. Existe un régimen especial del criterio de caja que retrasa el ingreso hasta el cobro, con un tope temporal, al que se opta normalmente en diciembre para el año siguiente. Tiene efectos también sobre lo que se deduce de las compras, así que se decide con las cifras de un año completo delante.
Y si un año los peritajes crecen hasta parecerse a un segundo sueldo, la cuota de autónomos deja de ser la de la tarifa plana: cuando esta termina se cotiza por tramos según los rendimientos netos previstos, y se regulariza cuando se conocen los reales. Quien además cotiza por su nómina puede tener derecho a recuperar parte de lo pagado de más si la suma de las dos cotizaciones supera el tope que fija cada año la Seguridad Social; se comprueba cada ejercicio, con las dos bases delante.
Quien sabe que la actividad le va a hacer pagar puede pedir por escrito a su pagador un tipo de retención superior al que le corresponde. En una administración suele hacerse con el mismo impreso de datos del trabajador. No cambia el impuesto final, pero lo reparte en doce meses en lugar de concentrarlo en un solo pago. Y si un año los peritajes son para particulares y el porcentaje con retención baja del 70 %, aparece el 130 al año siguiente. El alta empieza en el formulario de alta de autónomo.