Alquilado o a tu disposición
Modelo 210 para residentes en Dinamarca
Si resides en Dinamarca y tienes casa en España, hay un dato que cambia la conversación: desde el 1 de enero de 2009 no hay convenio para evitar la doble imposición entre los dos países. Dinamarca lo denunció en 2008. Eso no altera lo que pagas en España, pero sí lo que conviene preguntar en casa.
Daneses en España: villa, piscina y larga temporada
Los propietarios daneses se reparten entre la Costa Blanca (l'Alfàs del Pi, Altea, Jávea, Torrevieja), la Costa del Sol y Mallorca. Es un perfil que suele comprar casa independiente, con jardín y piscina, y que la alquila por semanas a otras familias escandinavas en verano. Los gastos de mantenimiento, jardinero y piscina incluidos, pesan más que en un apartamento, y eso hace más importante que la deducción esté bien hecha.
Muchos daneses son también jubilados que pasan largas temporadas aquí. Como a cualquier propietario que vive medio año en España, les conviene vigilar el umbral de los 183 días: por encima, la residencia fiscal puede pasar a España, con todo lo que implica.
Sin convenio: qué significa y qué no
Según la relación de convenios que publica el Ministerio de Hacienda, el convenio entre España y Dinamarca está denunciado por Dinamarca con efectos desde el 1 de enero de 2009. Conviene separar bien las consecuencias.
Lo que no cambia
El tipo que pagas en España no depende del convenio, sino de que residas en un Estado de la Unión Europea. Dinamarca lo es, así que tributas al 19 % y deduces los gastos en proporción a los días alquilados, exactamente igual que un residente en Suecia o en Alemania. España grava las rentas de tu casa porque la casa está aquí, con o sin convenio.
Lo que sí cambia
Sin convenio no hay un texto bilateral que diga cómo evita Dinamarca la doble imposición sobre esa misma renta. Si la evita, y cómo, depende de la normativa interna danesa, y eso es asunto de tu asesor en Dinamarca: no opinamos sobre Derecho fiscal danés. Lo que sí sabemos es que, en esas conversaciones, tener las cifras españolas bien documentadas y cada pago con su justificante marca la diferencia.
Por prudencia, antes de cada campaña comprueba en la relación oficial de Hacienda si la situación ha cambiado. Los convenios se negocian, y lo que hoy es cierto puede dejar de serlo.
L'Alfàs del Pi, 2026: una villa con piscina
Mette y Søren, residentes en Aarhus, son titulares al 50 % de una villa en l'Alfàs del Pi comprada por 320.000 €, la mitad de ellos atribuible a la construcción. En 2026 una agencia la alquila 112 noches por 16.000 € y se queda con el 20 %, 3.200 €, que factura aparte. El valor catastral es de 140.000 € y no se ha revisado en los diez periodos anteriores.
| Gasto | Anual | Tratamiento |
|---|---|---|
| Comisión de la agencia | 3.200 € | íntegra: solo existe por el alquiler |
| IBI y tasa de basura | 940 € | se suman (10.060 €) y se prorratean por 112/365: 3.086,90 € |
| Seguro | 420 € | |
| Luz y agua | 2.100 € | |
| Jardín y piscina | 1.800 € | |
| Amortización (3 % de 160.000 €) | 4.800 € |
Rendimiento neto de la villa: 16.000 − 3.200 − 3.086,90 = 9.713,10 €. A cada uno le corresponde la mitad, 4.856,55 €, y al 19 % su 210 de alquiler sale en 922,74 €.
Los 253 días restantes llevan imputación: 140.000 × 2 % × 253/365 = 1.940,82 €, la mitad para cada uno (970,41 €), con una cuota de 184,38 € por cabeza. Entre los dos, 2.214,24 € en España por 2026. Aquí se ve bien el efecto de un catastro sin revisar: al 1,1 %, la imputación sería bastante menor. La guía de imputación de rentas lo explica, y la calculadora del prorrateo te ayuda con el reparto de gastos.
Hay propietarios daneses que presentan su 210 invocando el convenio, o que piden a Hacienda la devolución de lo pagado en España porque «ya tributaron en Dinamarca». Ninguna de las dos cosas funciona: España cobra por la casa situada aquí y no hay convenio que la obligue a ceder. La doble imposición, si la hay, se discute del lado danés y con su normativa. Y no confundas esto con el tipo: el 19 % y los gastos te corresponden por residir en la Unión, no por un convenio.
Plazos y certificado
El 210 de alquiler de 2026 se presenta del 1 al 20 de abril de 2027, o hasta el 15 si se domicilia; el de imputación, entre el 1 de abril y el 31 de diciembre de 2027, o hasta el 23 de diciembre con domiciliación. Es el nuevo calendario de la Orden HAC/623/2026.
Aunque no haya convenio, el certificado de residencia fiscal sigue siendo imprescindible: es lo que prueba que resides en Dinamarca, y por tanto en la Unión, y lo que te da el 19 % con gastos. Lo expide el Skattestyrelsen, y en España vale un año desde su fecha. Uno por titular, pedido con tiempo antes de abril. Más en nuestra página sobre el certificado de residencia.
¿Lo llevamos nosotros? Déjanos los datos de la casa en el formulario para no residentes y te decimos qué está pendiente.
Herencias: fuera del Reglamento europeo
Dinamarca no participa en el Reglamento europeo de sucesiones, igual que Irlanda. Para un propietario danés eso añade una capa a la planificación: no puede darse por supuesto que las autoridades danesas y las españolas lean la sucesión de la misma manera. Un testamento pensado para funcionar en los dos países ahorra muchos problemas. Del lado español, el impuesto sobre sucesiones grava la villa situada aquí y el heredero no residente puede aplicar la normativa autonómica donde está el inmueble. Empieza por herencias y donaciones internacionales.
Piscina nueva o bomba reparada: no es lo mismo
En una villa, el capítulo de mantenimiento da para mucho, y es donde más errores se cometen. La regla es distinguir entre reparar y mejorar. Reparar es devolver algo a su estado: cambiar la bomba de la depuradora, arreglar una fuga, repintar la fachada. Esos gastos se deducen el año en que se pagan, en proporción a los días alquilados.
Mejorar es añadir algo que no había o ampliar lo que había: construir la piscina, cerrar un porche, instalar placas solares, reformar la cocina entera con una distribución nueva. Eso no se deduce de golpe: se suma al valor de la construcción y se amortiza al 3 % anual, año tras año, también prorrateado por días. Deducir una piscina nueva como si fuera una reparación es de las cosas que una comprobación detecta enseguida, porque el importe llama la atención.
Hay dos razones para hacerlo bien. La primera, que el 210 se sostiene. La segunda, que la mejora bien documentada aumenta el valor de adquisición el día que vendas, y con él reduce la ganancia. La guía de mejora o reparación al vender explica cómo encaja esa pieza en la venta. Guarda las facturas de obra, a tu nombre, con el detalle de lo que se hizo.
Si decidís vender
El comprador retiene el 3 % del precio y lo ingresa en Hacienda con el modelo 211 en el plazo de un mes. Cada vendedor presenta su 210 de ganancia patrimonial en los tres meses siguientes al fin de ese mes, y la ganancia tributa al 19 %. En una villa comprada hace años la ganancia puede ser importante, y conviene calcularla antes de firmar las arras, no después; la guía para calcular la ganancia al vender te orienta. Lo que haga después Dinamarca con esa ganancia, sin convenio de por medio, es de nuevo una pregunta para tu asesor danés.
El panorama completo para quien vive fuera está en no residentes y en venta de inmuebles de no residentes.