Hans Becker, alemán, vivió los últimos doce años en Marbella. En 2019 otorgó testamento ante un notario de Hamburgo eligiendo la ley alemana para su sucesión. Deja una villa en Marbella de 900.000 € y una cuenta en Múnich con 300.000 €, a partes iguales para sus tres hijos: Anna, que vive en Hamburgo; Lukas, en Múnich; y Sophie, que se quedó en Marbella. Los tres hijos creen que, como la herencia «se rige por la ley alemana», todo se paga en Alemania. La confusión es comprensible y muy frecuente: mezcla dos preguntas que el Derecho separa.
Dos preguntas distintas
Toda herencia internacional plantea al menos dos cuestiones, y cada una tiene su propia norma:
| Pregunta | Qué decide | Norma que la resuelve |
|---|---|---|
| Ley sucesoria | Quién hereda, legítimas, validez del testamento, reparto, aceptación y renuncia | Reglamento (UE) 650/2012 |
| Ley fiscal | Quién paga impuestos, en qué país, por qué bienes y con qué deducciones | Ley 29/1987 del Impuesto sobre Sucesiones en España; la ley fiscal de cada otro país |
El propio Reglamento 650/2012 excluye de su ámbito las materias fiscales. Elegir una ley sucesoria no mueve ningún impuesto.
La ley sucesoria: residencia habitual o nacionalidad elegida
El Reglamento europeo, aplicable en España a las sucesiones de personas fallecidas desde su entrada en aplicación, fija una regla general y una excepción:
- Regla general: la sucesión se rige por la ley del Estado en el que el causante tenía su residencia habitual en el momento del fallecimiento. Para Hans, sin elección, sería la ley española.
- Elección de ley (professio iuris): el causante puede elegir en testamento la ley del Estado cuya nacionalidad posea. Hans eligió la ley alemana y es alemán: la elección es válida.
La ley elegida se aplica a toda la sucesión, estén donde estén los bienes. Así, la villa de Marbella se hereda conforme al Derecho alemán, incluidas las reglas alemanas sobre la porción que corresponde a los hijos. Qué dice exactamente el Derecho alemán lo confirma un abogado alemán; nosotros no opinamos sobre Derecho extranjero.
Tampoco coinciden necesariamente las dos «residencias». La residencia habitual del Reglamento es un concepto civil, que valora dónde tenía el causante el centro de su vida; la residencia fiscal española se mide con las reglas del IRPF y, para repartir entre comunidades, con los días de los cinco últimos años. Un jubilado que pasa medio año en cada país puede tener una respuesta distinta en cada plano, y conviene documentar ambas.
Para un español, la ley elegible es la española, y dentro de ella el Derecho civil común o foral según su vecindad civil. Es el terreno de qué es la legítima y cómo afecta.
La ley fiscal: la residencia de cada heredero y dónde están los bienes
El Impuesto sobre Sucesiones español no pregunta qué ley sucesoria se aplicó. Pregunta dos cosas: dónde reside cada heredero y dónde están los bienes.
- Sophie reside en España: obligación personal (artículo 6 de la Ley 29/1987). Tributa aquí por su tercio de todo: la villa y la cuenta alemana.
- Anna y Lukas residen en Alemania: obligación real (artículo 7). En España solo tributan por lo situado en España: su tercio de la villa. La cuenta de Múnich no tributa en España para ellos.
Quién gestiona y con qué normativa depende de la residencia del causante. Hans residía en Andalucía, así que el impuesto de Sophie lo gestiona la Junta de Andalucía con su normativa. El de Anna y Lukas lo gestiona la Agencia Tributaria del Estado, pero ambos tienen derecho a aplicar la normativa andaluza (disposición adicional segunda, apartado Uno.1.b). Está explicado en qué comunidad autónoma se aplica.
Las bases de cada hijo, con la escala estatal
Para ver el reparto de la carga usamos la escala y la reducción estatales (grupo II), sin beneficios andaluces, que modificarían mucho las cifras:
Sophie (residente)
- Tercio de la villa: 300.000 €. Tercio de la cuenta alemana: 100.000 €. Base imponible: 400.000 €.
- Base liquidable: 400.000 − 15.956,87 = 384.043,13 €.
- Cuota: 40.011,04 € + 25,5 % de 144.654 € = 76.897,81 €.
- Si Alemania grava a Sophie por la cuenta de Múnich, podrá deducir lo pagado allí con el límite del artículo 23: tipo medio efectivo (76.897,81 / 384.043,13 = 20,02 %) aplicado a los 100.000 € situados fuera, es decir, hasta 20.020 €.
Anna y Lukas (no residentes), cada uno
- Tercio de la villa: 300.000 €. La cuenta alemana no computa en España.
- Base liquidable: 284.043,13 €.
- Cuota: 40.011,04 € + 25,5 % de 44.654 € = 51.397,81 €.
- No tienen deducción del artículo 23, reservada a la obligación personal. Si Alemania también grava la villa, la corrección de esa doble imposición es cuestión del sistema alemán y la revisa su asesor allí.
| Heredero | Residencia | Qué tributa en España | Quién gestiona |
|---|---|---|---|
| Sophie | España | Villa y cuenta alemana | Junta de Andalucía |
| Anna | Alemania | Solo la villa | Agencia Tributaria del Estado |
| Lukas | Alemania | Solo la villa | Agencia Tributaria del Estado |
Es habitual que un extranjero residente en España elija su ley nacional pensando que así «tributará en su país». No es así: en España, los herederos residentes tributan por todo y los no residentes por lo situado aquí, con independencia de la ley sucesoria. Lo que sí cambia con la elección es el reparto civil: legítimas, derechos del cónyuge, capacidad para desheredar. Por eso la decisión de elegir ley debe tomarse por razones sucesorias, con el abogado del país de la nacionalidad.
Qué documentos exige la parte española
Aunque la sucesión se rija por el Derecho alemán, para inscribir la villa en el Registro de la Propiedad y cobrar las cuentas españolas hacen falta documentos que acrediten quiénes son los herederos. El Reglamento creó el certificado sucesorio europeo, que expide la autoridad competente y circula entre los Estados miembros participantes. Si el testamento se otorgó fuera, hay cuestiones de validez formal, traducción y legalización que tratamos en mi padre hizo testamento en su país: ¿vale en España?.
Además, la plusvalía municipal de la villa, el plazo de seis meses del impuesto y, para Anna y Lukas, las obligaciones de no residentes si conservan la villa, siguen reglas españolas sin excepción.
Checklist para una herencia internacional
- Residencia habitual del causante al fallecer (y, para el impuesto, sus últimos cinco años si vivía en España).
- Nacionalidad y posible elección de ley en testamento.
- Residencia de cada heredero a la fecha de la muerte.
- Lista de bienes por país.
- Impuestos pagados en otros países y justificantes.
- Asesor designado por la familia en cada otro país.
Con esa lista completa, envíanos el caso en el formulario de sucesiones. Nos ocupamos de la parte española y coordinamos con los profesionales que la familia designe en los otros países; no disponemos de una red propia en el extranjero.
Los hijos de Hans aplicaron la ley alemana para repartir y la española para tributar. Sophie presentó en Andalucía; Anna y Lukas, ante la Agencia Tributaria del Estado con normativa andaluza.
La guía de herencias y donaciones internacionales amplía la parte fiscal, y en Salama Tax para sucesiones y donaciones describimos cómo coordinamos estos expedientes.