Las RSU en España. Aquí no existe la RSU como tal: existe una entrega de acciones que la ley trata como retribución en especie, con reglas de valoración y de imputación temporal que dependen de cómo esté redactado tu plan. Es la clase de tema en que un párrafo del documento cambia el número final.
Rachel Kim es ciudadana estadounidense, nacida en Oregón, y vive en Sevilla desde 2023 con su pareja española. Trabaja en remoto para una empresa de software de Denver, que en 2026 le consolidará RSU por 60.000 €. Durante el año viajará a Estados Unidos por trabajo unos veinte días. Sabe que España la considera residente y le exige declarar su renta mundial. También sabe que su país sigue pidiéndole una declaración anual. Su pregunta es la que se hacen casi todos los estadounidenses con equity en España: ¿pagaré el impuesto de las RSU dos veces? La respuesta depende de dónde se entienda obtenida cada parte de la renta y de qué país corrige la doble imposición en cada caso.
Lo que España pide a un residente
Como residente fiscal en España, Rachel es contribuyente del IRPF por la totalidad de sus rentas, con independencia del país en que se obtengan o del pagador. Sus RSU tributarán en España como rendimiento del trabajo en especie el año en que se le entreguen, por su valor ese día. Nada de esto cambia por su nacionalidad: el IRPF grava por residencia, no por pasaporte. El detalle del cálculo está en cómo tributan las RSU.
La cláusula de salvaguarda: lo que el convenio no evita
El convenio para evitar la doble imposición entre España y Estados Unidos reparte, como todos, la potestad de gravar entre el país de residencia y el de la fuente. Pero incluye una cláusula de salvaguarda (saving clause) por la que Estados Unidos se reserva el derecho a gravar a sus ciudadanos como si el convenio no existiera, salvo en los supuestos que la propia cláusula exceptúa. En la práctica, eso significa que Rachel no puede invocar el convenio frente a Estados Unidos como lo haría un residente español sin pasaporte estadounidense.
Cómo tributa Rachel en Estados Unidos, qué exclusiones o créditos puede aplicar allí y en qué formularios, no lo explicamos nosotros: lo confirma su asesor estadounidense, con quien nos coordinamos. Tampoco prometemos una red de asesores allí; Rachel nombra al suyo.
Qué parte de la renta es española y qué parte no
Desde el lado español, la pregunta útil es otra: ¿qué parte de la renta de Rachel se ha obtenido en el extranjero? Solo esa parte puede dar derecho a la deducción por doble imposición internacional del artículo 80 de la Ley del IRPF, que se aplica cuando entre las rentas del contribuyente figuran rendimientos «obtenidos y gravados en el extranjero».
Para una renta del trabajo, el criterio general de los convenios atiende al lugar donde se presta físicamente el trabajo. Rachel trabaja desde Sevilla casi todo el año: esa renta se obtiene en España. Los veinte días que trabaja en Estados Unidos, en cambio, pueden considerarse trabajo realizado allí.
| Parte de la renta | Dónde se obtiene | Quién corrige la doble imposición |
|---|---|---|
| Trabajo realizado físicamente en España | España | Según el convenio y su normativa, Estados Unidos, como país de ciudadanía |
| Trabajo realizado físicamente en Estados Unidos | Estados Unidos | España, con el artículo 80, dentro de sus límites |
| Dividendos de la empresa de Denver | Estados Unidos, con retención en la fuente conforme al convenio | España, con el artículo 80 |
La deducción española, paso a paso
Supongamos que Rachel trabaja 220 días en 2026, de los que 20 los pasa en Estados Unidos, y que las RSU corresponden a trabajo de ese mismo año. Los importes son de ejemplo:
- Valor de las RSU: 60.000 €.
- Parte atribuible al trabajo en Estados Unidos: 60.000 × 20 / 220 = 5.454,55 €.
- Impuesto pagado efectivamente en Estados Unidos por esa parte, según su declaración allí: supongamos 1.200 €.
- Tipo medio efectivo de Rachel en España, que resulta de su propia declaración: supongamos 31,40 %.
- Límite por tipo medio: 5.454,55 × 31,40 % = 1.712,73 €.
- Deducción: la menor de las dos cantidades, 1.200 €.
El artículo 80 limita la deducción a la menor de dos cifras: lo pagado en el extranjero por un impuesto análogo y el resultado de aplicar el tipo medio efectivo español a la parte de base gravada fuera. La guía sobre la deducción por doble imposición internacional desarrolla el cálculo. Si Estados Unidos grava también la parte trabajada en Sevilla, esa doble imposición no la corrige el artículo 80, porque la renta se obtuvo en España.
La deducción española necesita conocer lo pagado efectivamente en Estados Unidos, y la corrección estadounidense necesita conocer lo pagado en España. Las campañas no coinciden y los tipos de cambio tampoco. Si una de las dos declaraciones se presenta con datos provisionales, puede ser necesario rectificarla después. No podemos garantizar que ambas administraciones acepten el mismo reparto de días.
Puedes enviarnos el calendario de viajes, los documentos de consolidación y la declaración estadounidense del año por el formulario de equity para cuadrar la parte española con la que prepare el asesor de Rachel allí.
Y cuando vende las acciones
Si en 2027 Rachel vende las acciones recibidas, la ganancia se calcula en España por diferencia entre el precio de venta y el valor por el que tributaron como trabajo, convertidos al cambio de cada fecha. Supongamos que las acciones valían 60.000 € al recibirlas y las vende por 66.500 €: la ganancia patrimonial española es de 6.500 €, en la base del ahorro. Como residente, España grava esa ganancia aunque la sociedad sea estadounidense y el bróker esté en Nueva York. Si Estados Unidos la grava también por la ciudadanía de Rachel, la forma de evitar pagar dos veces se estudia en la declaración estadounidense, con su asesor allí, porque desde la óptica española no es una renta obtenida en el extranjero que dé derecho al artículo 80.
Documentación que conviene guardar
La prueba del reparto es el calendario real de trabajo: billetes, registro de entradas y salidas, agenda de reuniones. Sin él, la parte atribuida a Estados Unidos es una afirmación. También hace falta la prueba del impuesto efectivamente pagado allí, porque el artículo 80 habla del importe «efectivo», no del teórico. Si Estados Unidos te considera también residente por algún motivo, antes de todo esto hay que resolver el conflicto de residencia con las reglas del convenio, que tratamos en la guía sobre conflicto de doble residencia.
Otras piezas que afectan a un estadounidense con equity
El régimen del artículo 93. Un estadounidense que se traslada a España para trabajar puede optar por el régimen especial si cumple los requisitos. Con él, las RSU tributan al tipo del régimen y la venta de acciones de la empresa estadounidense queda, en principio, fuera. Lo explicamos en régimen Beckham y acciones.
El modelo 720. Las acciones en un bróker estadounidense cuentan para el bloque de valores si superan los umbrales. Está en opciones y modelo 720.
Los planes con nombre estadounidense. Un plan de compra de acciones con descuento o unas ISO tienen tratamiento propio en Estados Unidos que España no reconoce. Lo tratamos en ISO o NSO y en ESPP.
La coordinación entre la declaración española y la estadounidense es uno de los supuestos que describimos en la página de Salama Tax sobre equity, siempre con el asesor del cliente en Estados Unidos al otro lado.