Fernando y Rosa vivieron treinta y dos años en Toronto. Él fue técnico de mantenimiento en una planta de automoción; ella, auxiliar administrativa en un hospital. Se jubilaron allí y el 1 de junio de 2026 aterrizaron en Oviedo para quedarse. Fernando cobra una pensión canadiense equivalente a unos 22.000 € al año y otra española de 7.200 € por los años que cotizó antes de emigrar; hasta ahora, esta última tributaba en España como la de un no residente. En octubre, un primo le comenta que «el primer año no se declara nada, porque has llegado a mitad». Es exactamente al revés.
El año de llegada no se parte
El IRPF se calcula por años naturales completos. No existe la residencia desde junio: o eres residente todo 2026, o no lo eres en todo el año. El artículo 9 de la Ley del IRPF fija los criterios —más de 183 días en España en el año natural, el núcleo de intereses económicos aquí o la presunción familiar— y basta con cumplir uno.
Contemos los días de Fernando desde el 1 de junio hasta el 31 de diciembre:
- Junio: 30 días.
- Julio y agosto: 62 días.
- Septiembre: 30 días.
- Octubre, noviembre y diciembre: 92 días.
- Total: 30 + 62 + 30 + 92 = 214 días.
Supera los 183 días. Fernando y Rosa son residentes fiscales en España en 2026, y lo son desde el 1 de enero, aunque en enero estuvieran en Toronto. Si hubieran llegado después del 1 de julio, la cuenta de días no llegaría a 184, y la residencia de 2026 dependería de los demás criterios.
Qué entra en la declaración de 2026
Como residentes, tributan en España por su renta mundial de todo el año. Para Fernando, eso incluye:
| Renta | Periodo | Cómo entra en la declaración española |
|---|---|---|
| Pensión canadiense | Enero a diciembre | Según lo que diga el convenio con Canadá para ese tipo de pensión |
| Pensión española | Enero a diciembre | Rendimiento del trabajo en el IRPF |
| Intereses de cuentas canadienses | Enero a diciembre | Rendimientos del capital, con posible deducción por lo pagado allí |
| Venta de bienes en Canadá, si la hubo en 2026 | Cualquier fecha del año | Ganancia patrimonial en el IRPF |
Lo que Canadá haga con esos meses —si considera a Fernando residente hasta mayo, si le grava algo por su salida— es Derecho canadiense y lo confirma su asesor allí. Si los dos países gravan la misma renta, se aplica el convenio, y en España la deducción por doble imposición del artículo 80 de la Ley del IRPF, con el límite del tipo medio efectivo español.
Las retenciones de no residente de enero a mayo no se pierden
Hasta junio, el pagador de la pensión española de Fernando le retenía por el Impuesto sobre la Renta de no Residentes, con la escala de pensiones: un 8 % hasta 12.000 € anuales. Con 7.200 € al año, esa retención estaba en el primer tramo.
¿Qué pasa con esas retenciones ahora que Fernando es residente todo el año? La ley lo resuelve: el artículo 99.8 de la Ley del IRPF considera pagos a cuenta del IRPF las retenciones del Impuesto sobre la Renta de no Residentes practicadas en el año del cambio de residencia, y el artículo 79.d) permite restarlas en la cuota diferencial.
Con cifras sencillas, suponiendo que la pensión española se cobró en doce mensualidades iguales:
- Pensión mensual: 7.200 / 12 = 600 €.
- Meses con retención de no residente: enero a mayo, 5 meses. Base: 3.000 €.
- Retención al 8 %: 240 €.
- En la declaración de 2026, esos 240 € se restan como pagos a cuenta del IRPF, junto con las retenciones de IRPF que el pagador practique de junio a diciembre.
Si el pagador de tu pensión española sigue aplicando la escala de no residentes todo el año, la retención puede quedarse corta frente a lo que resulte en el IRPF, sobre todo cuando se suma la pensión extranjera. Conviene comunicarle el cambio de residencia para que recalcule la retención: el Reglamento del IRPF prevé esa regularización y que, al hacerla, se descuenten las retenciones de no residente ya practicadas. Lo que no se retiene durante el año se paga de golpe en la declaración.
El pagador extranjero también necesita saberlo
El organismo canadiense que paga la pensión de Fernando seguirá tratándolo como residente allí mientras no se le acredite lo contrario. Si el convenio atribuye esa pensión a España, lo razonable es que deje de retener; si se la atribuye a Canadá, o si permite gravar a ambos, la retención canadiense puede ser correcta. En cualquier caso, el documento que suele pedir el pagador extranjero es un certificado de residencia fiscal en España, que expide la Agencia Tributaria. Hasta que Fernando sea residente del ejercicio, puede que no se lo expidan con referencia a 2026, lo que obliga a planificar: el trámite ante el pagador extranjero se hace con las reglas de ese país, y ahí manda su asesor. El certificado español se explica en el certificado de residencia fiscal.
Qué conviene pedir antes de marcharse del otro país
Muchas de las pruebas que se necesitarán en España se consiguen mejor antes de salir:
| Documento | Para qué sirve en España |
|---|---|
| Certificado de pensión con importes brutos de enero a mayo | Declarar la parte del año cobrada fuera |
| Certificado de retenciones practicadas allí | Deducción por doble imposición, si procede |
| Documento que acredite el origen de cada pensión | Calificarla correctamente en el convenio |
| Saldos y valores de cuentas e inversiones a la fecha de salida | Referencia para el 720 y para ventas futuras |
| Justificante de la fecha de llegada | Probar el cómputo de días |
Si estás en la situación de Fernando o vas a estarlo pronto, el formulario de pensionistas permite enviarnos la fecha de llegada, las pensiones que cobras y quién te las paga. Con eso se puede calcular qué retención conviene pedir a cada pagador y qué se declarará en la primera renta.
El 720 y el Patrimonio del primer año
Al ser residentes en 2026, Fernando y Rosa tendrán que valorar si presentan el modelo 720 entre el 1 de enero y el 31 de marzo de 2027 por sus cuentas, inversiones o inmuebles en Canadá, bloque a bloque y con el umbral de 50.000 €. Y pasan a tributar en el Impuesto sobre el Patrimonio por obligación personal, por sus bienes en todo el mundo, con la normativa del Principado de Asturias. No lo desarrollamos aquí: el primer 720 está explicado en viviendo fuera, ¿me afecta el modelo 720?, y la preparación del regreso con antelación, en qué pasa fiscalmente el año que vuelvo a España.
Si la pensión extranjera es de funcionario
Rosa trabajó en un hospital público. Si su pensión canadiense retribuye servicios prestados a una Administración, el convenio puede reservar su tributación a Canadá, salvo que ella tenga también la nacionalidad de España y resida aquí, que es el supuesto en que el modelo la traslada al país de residencia. Rosa es española: en su caso, precisamente, esa excepción podría aplicarse. Es un buen ejemplo de por qué las pensiones de un matrimonio se analizan una a una. El detalle está en pensión pública o privada.
La primera declaración tras el regreso, con la pensión extranjera del año completo y el aprovechamiento de las retenciones de no residente, es una de las situaciones que describe Salama Tax para jubilados que vuelven a España después de años fuera.